PROPUESTAS EJE PARA UNA
NUEVA CONSTITUCIÓN

Nuestras propuestas para la
Constitución de todas y todos

  • Terminar con los abusos por parte del Estado y de los privados a través de una nueva estructura de poderes en Chile.
  • Equilibrar los poderes del Estado. Terminando con el hiperpresidencialismo, el Tribunal Constitucional y la demora en la tramitación de leyes.
  • Dar poder a la gente. Abrir la democracia a la participación a través de plebiscitos, iniciativas populares de ley, planificación territorial, presupuestos nacionales y locales.
  • Contar con formas de control a las autoridades electas y transparencia activa.
  • Defensoría Popular.

 ¿Quién tiene el poder en Chile?

 

  • Se creará un Sistema Nacional de Salud, financiado por cotizaciones que en ningún caso podrán ser destinadas a compañías privadas de salud. Este sistema será universal (para [email protected]) y gratuito.
  • El derecho a la salud deberá contemplar a la salud preventiva, curativa y de rehabilitación, considerando especialmente a la salud mental.
  • En la nueva Constitución se debe romper el paradigma de la salud entendida solamente desde lo curativo. El concepto central es el “buen vivir” y la salud plena.
  • Se debe garantizar el derecho a una muerte digna.
  • Se debe garantizar el acceso a los medicamentos a través del Sistema Nacional de Salud o a través de sistemas de fijación de precios. No más el negocio en el precio de los medicamentos.
  • La nueva Constitución deberá asegurar a toda persona el derecho a vivir en una vivienda digna y con acceso garantizado a servicios básicos (incluyendo la conectividad digital).
  • La vivienda debe estar integrada al barrio y a la ciudad.
  • El derecho a la vivienda exige también habilitar al Estado para desarrollar políticas de manejo de suelos, sin perjuicio de la promoción de sistemas de autogestión comunitaria de vivienda.
  • Habilita también al Estado a llevar una política de control del mercado de suelo, que esté condicionada a las necesidades colectivas, para evitar la especulación, la segregación y la carencia de terrenos disponibles (como ocurre hoy con el negocio inmobiliario).
  • La Constitución debe consagrar el derecho humano al agua.
  • Además, la Constitución debe considerar expresamente al agua como un bien nacional de uso público y un derecho social garantizado por el Estado.
  • Debe ser gestionado de acuerdo con las comunidades, para dar sustento a las cuencas ecológicas e impedir su sobreexplotación por el Estado u otros agentes.
  • Se priorizará el consumo humano y ecológico por sobre el uso industrial a gran escala, asegurando su calidad, saneamiento, acceso y resguardando los caudales ecológicos mínimos.
  • El resguardo de estos derechos debe establecerse de manera más precisa como uno de los límites al derecho de propiedad.
  • Reconoceremos nuevos derechos, entre ellos, el “derecho a los cuidados” como un eje fundamental en la organización social y que permite poner a la vida en el centro.
  • Reconocemos el trabajo doméstico y de cuidados.
  • Éste debe ser asumido por los hogares, la comunidad y el Estado.
  • Se termina con la visión anticuada que deja solas a las mujeres en los “trabajos de la casa” (no remunerados) y a los hombres en el trabajo “fuera de la casa”.